Tu hijo/a adolescente ha dejado de ser el niño o la niña que conocías. Las conversaciones se han convertido en monosílabos, cualquier intento de ayudar acaba en discusión y sientes que, hagas lo que hagas, todo está mal.
Caminas sobre un campo de minas, midiendo cada palabra por miedo a provocar otra pelea. Te preocupa verlo distante, encerrado/a en su habitación, más conectado/a con una pantalla que contigo, mientras tú te preguntas en qué momento empezó a romperse esa conexión que antes parecía tan natural.
La buena noticia es que el vínculo no ha desaparecido; simplemente ha quedado enterrado bajo el estrés, los cambios propios de la adolescencia, las expectativas y los conflictos del día a día.
Este curso no pretende darte fórmulas mágicas ni convertir a tu adolescente en alguien obediente de la noche a la mañana. Su objetivo es mucho más profundo: ayudarte a recuperar, mantener y alimentar una relación basada en la confianza, el respeto y la conexión emocional. Porque cuando cambia la relación, cambia también la forma en la que ambos os entendéis.
En solo siete días descubrirás pequeñas acciones que pueden iniciar una gran transformación y devolverte la sensación de que, incluso en medio de la tormenta adolescente, todavía podéis volver a encontraros.